
Si algo me propuse en esta bonita carrera era el no parar, agachar la cabeza y no mirar para arriba, pues la primera vez, hace dos ediciones, tuve que hacerlo varias veces.
Empece de menos a mas, que suele ser mi manera de correr, y recogí a muchos de mis rivales por el camino, cosa que me satisface (no lo niego) enormemente.
Ya en el tramo final, es lo peor de este duro circuito, sufrí bastante. Pasas la verja y parece que has llegado, faltando todavía un kilómetro para llegar a meta. En este tramo adelanté a Julio, amigo de carreras, mirándome algo sorprendido por mis últimos esfuerzos.
Ya en meta, después de unos minutos tosiendo, formamos los participantes de mi club (club de Atletismo Playas de Málaga) y familiares una comilona. No faltando callos, conejo en zarza (guisado por mi amigo Fali), tortillas, etc y todo regado con Riojas y cervezas. Un día para no olvidar.
2 comentarios:
QUe reconfortante que es pasar gente en las carreras , jeje...
FElicitaciones! y qeu lindo lugar se ve por las fotos!
un beso grandeª
Hola Anita, que bien que pases por este estrenado Blogs.Imagino que estarás recuperándote de tu maratón . Un beso.
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