"No soy más que un aprendiz de buena persona y un corredor esforzado". Toni Lastra (Corredor, escritor o viceversa)
Por cada corredor que recorre el mundo participando en maratones, hay miles que corren por el gusto de escuchar las hojas y la lluvia y que esperan que llegue el día en que les resulte todo tan fácil como a un pájaro volar. Para ellos el deporte no es una prueba, sino una terapia; no es un desafío, sino una recompensa; no una pregunta, sino una respuesta.

Doctor George Sheehan, corredor y filósofo.

domingo, 2 de agosto de 2009

La segunda marcha...


George Sheehan denominaba “la segunda marcha”:


“Yo he experimentado, y continúo experimentando casi todos los días, ese milagroso refrescamiento, ese momento en que la transmisión del corredor eleva la velocidad y en el que, de repente, el correr se convierte en algo rítmico y sin esfuerzo.”


A ese sabio del correr, a ese desaparecido filósofo de la carrera diaria llamado George Sheehan, le debo mis respuestas en sus libros. La segunda marcha es lo que siempre he buscado en mi hora de salir a correr por los caminos, hay veces en que esa marcha me ha tardado en llegar, otras ni me ha llegado (como me suele pasar en estos momentos bajos de forma) y muchas otras me ha acompañado en mi correr.


Me suele aparecer cuando llevo recorrido mis primeros tres o cuatros kilómetros, cuando el sudor suele aparecer como una fina capa, mis piernas, corazón y respiración se hacen una y los cientos de metros lo recorro de una manera milagrosa, casi sin esfuerzo. No suelo pensar en nada, mi mente está en blanco, no queriendo que esos momentos llegue a su fin por ninguna de las formas.

Hay muchas veces que me he encontrado con la segunda marcha en competiciones, sobre todo en medias o maratones, otras en mis entrenos con mis amigos, y otras cuando voy en solitario. Ustedes, amigos corredores, sabéis a lo que me refiero, si no, no estaríamos enganchados a este gran deporte llamado correr.




14 comentarios:

Jaime N@v dijo...

Es fantástico lo que se aprende de este hombre... Paco, a mi me funciona mejor la primera... la segunda a veces. Genial tu entrada.
Un abrazo.

Trapatroles dijo...

Hola Paco
La verdad es que en verano la segunda marcha cuesta mucho ponerla, con este calor, pero ya queda menos para el otoño. A partir de entonces pongo la quinta directamente.
Saludos

amor y libertad dijo...

en otros campos de la vida sucede algo similar muchas veces

Oscarunin dijo...

Gran verdad, en mi caso aunque mas que una segunda marcha en una una y media, jejej, pero sucede cuando respiro tranquilamente, disfruto del paisaje, tengo la impresion de ir parado, de que hoy voy lento, pero cuandomiro el reloj y veo como marca 4'30" me sorprendo y pienso.. estara mal el reloj.... porque como bien dices la sensacion es de tal comodidad al correr que no parece verdad
saludos

MASTER OF DARK dijo...

Paco:
Genial entrada! Ahora creo que hasta la primera marcha me cuesta un poco, y aunque lleve corriendo 10km sigo pensando: es la última vuelta y me voy al cine :D

Quique dijo...

Hola Paco, efectivamente alguna vez he puesto esa segunda marcha, lo bueno sería saber ponerla a proposito y en la maratón ponerla en el km 30.

Un saludo
Quique

javi dijo...

Buenas tardes

Esa marcha es una maravilla y lo mejor es dejarse llevar; es el día ideal y si es una carrera, ya es una bendición.

¿Ahora? Uf, con salir a entrenar con la marcha que sea, ya estoy contento.

Ya vendrá esa 2ª para ti también.

Saludos

Pablo Diaz dijo...

Sin duda esa segunda marcha es algo que lleva al cuerpo practicamente solo.

En estas épocas frías por estos lados, en casi todos los entrenos, una vez entrado en calor llega la "segunda marcha".

Saludos

Francisco Castaño dijo...

Yo cuando lo consigo me encanta, es una sensación cojonuda, no encuentro otra palabra.

Juanito dijo...

Hola Paco, llevo poco en esto y debo decir que en los entrenos que he llevado esa "segunda marcha" he disfrutado como un enano, es lo que nos hace que estemos enganchados a esto, y sí hacemos entrenos duros es para llegar lo antes posible y durante más tiemo a esa marcha, gran post, un abrazo profe.

CarLitros dijo...

Es seguramente el momento de más disfrute y satisfacción cuando se corre, pero a su vez como dices es consecuencia de un estado de forma bueno, y por tanto hay que trabajarla.

Un abrazo

Antonio dijo...

paco,

cierto, es la sensación que a veces tienes de poder seguir corriendo eternamente. Lástima que dure poco.... y no aparzca siempre. yo empiezo a sufrir algún problema no se si físico o de motivación que me impide acceder a este estado últimamente...

Javier ZC dijo...

Hola Paco, llevo un tiempo siguiendo tu blog y hoy me he atrevido a dejarte por aquí unas líneas… además comentarte que eres el motivo por el que decidí escribir un blog propio.

Yo a la segunda marcha siempre la he llamado el “punto” y todo corredor que lo ha experimentado reconoce la sensación porque es inconfundible… es un correr “redondo”, rítmico, run-run-run-run-run. A mí me suele llegar cuando llevo cinco ó seis kilómetros y en ese momento tienes la sensación de que podrías correr kilómetros y kilómetros y kilómetros… desgraciadamente la sensación me suele abandonar a los pocos kilómetros… aunque ese día terminas los entrenamientos mucho más motivado.

Llevo sin encontrar esa “segunda marcha” muchos meses, aunque se que pronto nos volveremos a ver las caras.

Felicidades por el blog.

Un abrazo.

José Antonio dijo...

Yo creo que lo que buscamos los corredores, Paco, es esa segunda marcha que tan bien describes. Yo equiparo esos buenos momentos con las buenas sensaciones, aunque, como dice Trapatroles, cueste en verano. Quizá la mejor época sea un día de otoño, sin viento en contra. Un abrazo.