Soy más bien un tipo solitario, aunque eso no quita de que me guste estar rodeado de gentes o amigos que conozco. Por ello el correr, puedo decir, que sea un deporte que se adapte mucho-bastante a mis cualidades como persona. Con ese acto tan sencillo, que es el de patear caminos a un paso ligero, me puedo considerar el ser humano mas feliz del mundo. No necesito mucho, ni siquiera los mejores de las zapatillas últimos modelo Mizuno, Aacsis, no, con un par que contenga unos refuerzos ante mi pronación, amortiguación en talones y pulpejos y un buen agarre en las suelas, me es suficiente. No necesito Mp-3, aunque se que es muy habitual entre mis amigos corredores, José Antonio, CarLitros, Mario y Pedro (Manhattan) de mi club, etc. Estoy acostumbrado a correr en silencio, escuchando el sonido ambiente, roto por el ruido de mis pisadas.
Me gusta mas correr con mis amigos habituales de mi club, pero ahora que no ando ni para atrás, prefiero correr solo y no estorbar a ellos que correr a 4,30 el km. Pero así y todo, corriendo en solitario, sigo disfrutando, no me aburro como otros que necesitan estar rodeado de corredores. Con esos cuarenta minutos de mi correr diario, no me es suficiente, pero me conformo y desconecto, me hace sentir bien, viendo los problemas diarios de otra manera mas positiva. Todo lo malo pasa, las molestosas sensaciones de mis isquiotibiales y esa maldita crisis, serán una anécdota mas en mi vida de aquí a x tiempo. Pero mientras que esto ocurre, no me quedo con los brazos cruzados. Realizo un curso de más de seiscientas horas para aumentar en algo más mi currículo y corro esos grandes cuarenta minutos, hago mis abdominales y una tabla de gimnasia con unas baratas bandas elásticas, ahorrándome unos euros que me llevaría un gimnasio.
La cuestión está en ser uno mismo y no desesperar por la situación. Dicen que con mal tiempo, buena cara. Pues yo hasta con mal tiempo corro y ante los malos tiempos no me quedo en casa con los brazos caídos. Aquel famoso entrenador de este Club Barcelona decía con su acento holandés, siempre positivo, pues si señor, siempre positivo. Es la mejor manera de ver las cosas, aunque yo necesito esos mínimos cuarenta minutos de carreras. Otros, al o mejor, necesita desconectar dando un paseo con su perro por la playa, o en el peor de los casos, ir al bar a ponerse ciego de cubatas. Mientras yo, como dice mi admirado George Sheehan, preciso ausentarme por el asfalto o por polvorientos caminos.
Salud, kms y un gramo de locura



















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